Le dije a mi mejor amiga que me alegraba por ella. Y me alegro. Pero también me pasé esa noche entera mirando el techo preguntándome por qué a mí no me toca nada. Las dos cosas son verdad al mismo tiempo y no sé cómo se vive con eso.
¿Sentiste que hablaba de ti?
Tu historia también pertenece aquí. Sin nombre, sin correo, sin nada que apunte a ti.
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