Tengo una deuda bastante grande y mi pareja cree que estoy económicamente bien. No es una deuda de una sola cosa, es peor porque es el resultado de años fingiendo un nivel de vida que en realidad no podía permitirme.
Viajes que pagué a plazos, cenas que puse en tarjeta, regalos caros para no quedar como el tacaño de la familia, un coche mejor del que necesitaba, escapadas con amigos cuando en realidad tenía la cuenta casi vacía, y luego la típica estupidez de pedir un crédito para pagar otra deuda y convencerme de que ahora sí estaba “organizando las finanzas”.
Mi pareja sabe que tengo algún préstamo, pero no conoce ni de lejos la cantidad total, y cada vez que hablamos de comprar una vivienda o tener hijos siento que estoy participando en una conversación basada en información falsa.
Lo peor es que no soy una persona irresponsable en otros aspectos, trabajo mucho, pago mis recibos, ayudo a mi familia, jamás he dejado una factura tirada, pero precisamente por eso me da tanta vergüenza admitir que llevo años haciendo malabares para que nadie note que estoy ahogado. Hay meses en los que cobro y antes de que termine el día ya sé a dónde va prácticamente todo el dinero.
He cancelado planes diciendo que estoy cansado cuando en realidad no podía gastar veinte euros más, y al mismo tiempo otras veces he salido igualmente y he pagado cosas absurdas solo para que nadie sospeche. Eso es lo más enfermizo del tema, no solo debo dinero, también he gastado más dinero para proteger la imagen de que no debo dinero.
Últimamente estoy recortando todo, vendiendo cosas y atacando las deudas una por una, pero cuanto más avanzo más claro tengo que el problema no es solo financiero, es de confianza, porque cuando mi pareja se entere no va a preguntar únicamente cuánto debo, también va a preguntarme cuántas veces le mentí mirándola a la cara, y esa cuenta probablemente sea mucho más difícil de pagar.
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